Viernes 04 de abril de 2025
03 APR 2025 - 09:34 | Sociedad
Medio Ambiente

Chascomús: luego de 50 años, la laguna La Salada de Monasterio se quedó sin agua

Ubicada a la altura del kilómetro 144 de la Ruta 2, supo ser una de las vedettes de la zona para los fanáticos de la pesca de pejerreyes y tarariras. Aseguran que es por la histórica sequía agravada por obras hidráulicas en el río Salado.

La laguna, alimentada por un manantial subterráneo, se ha secado, un desenlace lamentable pero previsible.

Desde hace meses medios especializados del mundo de la pesca venían informando sobre la degradación de la laguna La Salada de Monasterio, ubicada en el partido de Chascomús. Incluso el acceso al camping que ofrece los servicios de cabañas y pesca estuvo cerrado debido a la escasez de agua. Ahora, mediante un comunicado oficial, los propietarios han anunciado su cierre por tiempo indeterminado, lamentándolo y señalando la inacción de quienes, según ellos, debieron haber intervenido para evitarlo. 

En un comunicado que compartieron en sus redes sociales, los administradores del lugar lamentaron “informar que, tras más de 50 años de existencia, la Laguna Salada de Monasterio se ha secado completamente. Esta tragedia, consecuencia de una histórica sequía agravada por obras hidráulicas en el río Salado –realizadas por negligencia o por razones económicas–, ha destruido las napas freáticas, imposibilitando la recuperación del nivel de agua, que alcanzaba los 7 metros de profundidad en sus 600 hectáreas”. 

El post con fecha del 1º de abril aclara que “a pesar de las lluvias, la laguna permanece seca, perdiendo su función tanto de unidad productiva como de criadero de pejerreyes y tarariras, actividad que sustentó nuestra economía durante más de 10 años. Esperamos poder recuperar algún día el ámbito y retomar nuestra actividad.  Solicitamos que se investigue lo ocurrido y se haga justicia por la destrucción de este y otros recursos naturales, incluyendo la Laguna Segunda de Rosas, afectando la fauna, la flora, el comercio local y numerosas familias”.

Según la revista Weekend, se trata de un final no deseado pero previsible. La laguna, que nunca se iba a secar por tener napa propia, lo hizo, y dejó miles de historias entre los pescadores. Una triste noticia que se advierte a través de este comunicado en el que agradecen a todos los medios de comunicación por su presencia en el ámbito, y a todos los visitantes por los inolvidables momentos compartidos.